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Buenos hábitos para prevenir enfermedades

La enfermedad ha sido la compañía de los seres humanos. Vemos en los papiros antiguos la existencia de enfermedades, inclusive las que ahora nos parecen nuevas.

En la antigüedad, la enfermedad se veía como el castigo de los dioses o el accionar de los espíritus, y la conducta de los hombres era realizar sacrificios a ídolos para experimentar sanidad, o hacer rituales para espantar a dichos espíritus. Hasta el siglo pasado, a la luz del desarrollo de la medicina, se estudiaron las enfermedades; muchas veces se desarrolló la ciencia (especialmente anatomía) de forma clandestina por el veto de la religión que siempre atrasó a los pueblos. Se empezó a explicar el origen de las enfermedades y, por lo tanto, se fue descubriendo la forma de tratarlas. Luego, se desarrollaron esquemas terapéuticos con mucho éxito en la mayoría de las enfermedades, aunque hasta ahora quedan muchas que no se pueden tratar. Solo a inicios de la presente década se plantea que se podrían evitar muchas enfermedades.

Nuestra mentalidad occidental se limita solo al tratamiento de las enfermedades y, en algunos casos, la forma de prevenirlas, sin embargo, hace más de 5000 años en la cultura oriental ya se practicaba la forma de prevenirlas y, sobre todo, cómo preservar la salud. Se tenía un concepto muy elevado de la vida, y había que amarla y tener una conducta proactiva hacia ella.

Actualmente, hay corrientes muy buenas que promueven cómo prevenir enfermedades y preservar la salud, ¿será posible no enfermarnos? ¿Será cierto que se puede prolongar la vida?

En el presente artículo podemos mencionar algunas formas de lograrlo, para esto tendremos que enfocar este tema desde varios aspectos:

  • Lo que debemos hacer es recuperar nuestro primer amor; a la primera persona que debemos amar es a nosotros mismos, y esto no es narcisismo, es tomar conciencia de lo valiosos que somos. Luego, preguntarnos cómo vamos a lograr mantenernos siempre bien. En lugar de tener una conducta reactiva, debemos tener una conducta proactiva: amanecer y preguntarnos cuáles son las acciones que vamos a realizar para mantenernos sanos y fuertes.
  • Es necesario revisar nuestra alimentación; comer en abundancia no es sinónimo de una nutrición adecuada. Nuestros alimentos deben contener todos los elementos necesarios para el buen funcionamiento del organismo, estos son: carbohidratos, lípidos, vitaminas, proteínas, antioxidantes y minerales. Y ejercitarnos con un plan adecuado de ejercicios destinados a fortalecer los músculos y mejorar la circulación.

Es fundamental crear las condiciones necesarias para el área emocional tratando de eliminar los elementos tóxicos para nuestra mente.

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