(01)286-5364 / (01)6377654
+

Enfermedades de la piel

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, nos protege y cumple una serie de funciones que permiten que nos conectemos con nuestro entorno a través del dolor, la temperatura, la vibración, entre otros. Hay que aprender a cuidarla y ser conscientes de la importancia que tiene el mantenerla saludable.

Hay múltiples enfermedades que pueden afectar nuestra piel, ya sean ocasionadas por:

Daño directo: como virus (herpes, sarampión, varicela), bacterias (celulitis, erisipela, úlceras), parásitos u hongos (micosis, tiñas), contacto con sustancias irritantes o nocivas, alergias de contacto o exceso de sol, entre otras.

Daño indirecto: afecciones en otras partes del cuerpo que se manifiestan también en la piel, como hipotiroidismo (piel seca), diabetes (pie diabético), deshidratación (sequedad y descamación), lupus, entre otras.

Como vemos, muchos problemas se pueden manifestar a través de la piel, es por ello que su cuidado y mantenimiento es fundamental.

Entre las recomendaciones para tener una piel saludable tenemos:

  • Mantener la piel limpia.
  • No dormir con maquillaje ni exceso de grasa en la piel.
  • Usar maquillaje y productos para la piel de buena calidad y que no estén vencidos.
  • Evitar refregar y secar muy enérgicamente la piel. Lo ideal es secar en toques el excedente de agua y dejar que la piel absorba la humedad para mantener una piel aún más hidratada.
  • Exfoliarse 1 o 2 veces por semana para eliminar las células muertas de la superficie, y permitir una mejor acción y absorción de las cremas o serums hidratantes.
  • Algunos productos naturales también son bastante efectivos en cuanto al mantenimiento de una buena piel, como el aceite de coco o macadamia, el aloe vera, la vitamina C, la concha de nácar, la baba de caracol, la vitamina E, entre otros.
  • La correcta alimentación es básica: recordar que el alimento es la energía que ingresa a nuestro cuerpo, mientras de mayor calidad sea, mejor. Hay que preferir las fuentes de antioxidantes en las que se incluyen los betacarotenos y la vitamina C como los cítricos, además de los aceites esenciales como el aceite de oliva y los frutos secos. 
  • Hidratación continua con agua, infusiones o refrescos naturales, limitar el consumo de azúcar y sal, así como carbohidratos refinados.
  • Tener en cuenta que cuando comemos mucha azúcar y harinas refinadas como panes, tortas o galletas, se produce un efecto que se llama glicación, el cual rompe las estructuras proteicas de colageno y ADN, lo que genera una mayor flacidez, pérdida de tono y se marcan más los signos físicos del envejecimiento, es por ello que el tipo de alimentación influye tanto en nuestro estado físico.
  • Evitar exponer la piel al sol directamente. Además del uso de bloqueador solar, es bueno usar una protección física adicional como un sombrero, y unos lentes con protección ultravioleta para evitar el daño ocular.
  • Usar productos de buena calidad que no estén vencidos y evaluar siempre alguna reacción irritante o alérgica.

El autocuidado depende de cada uno, podemos prevenir y evitar muchos problemas y complicaciones siguiendo recomendaciones básicas. ¡Ténganlo en cuenta!

Dra. Karen Bustamante Gonzales
Latest posts by Dra. Karen Bustamante Gonzales (see all)